miércoles, 26 de noviembre de 2014

Camino a las dunas

Un nuevo viaje. Cerca de la ciudad pero lo suficientemente lejos para desconectar. No sentir los coches, el metro, la multitud, el cemento...

Una salida acompañada pero con tiempo para mirar, conversar, descubrir. Un lindo atardecer, ricas empanadas y comida marina. Largas noches alrededor de la hoguera o viendo las estrellas. Practicar acroyoga después de una dura noche durmiendo en el suelo o de recoger leña. Un buen espectáculo para la mente y un despertar para el cuerpo.