viernes, 28 de marzo de 2014

Camino a Mendoza

Mendoza (6 a 8 de febrero 2014)

Al cruzar los Andes un país inexplorado se extiende; parece un territorio semejante poblado por una cultura diferente. Un cambio de acento, de moneda y de valor social.

Otra vez se siente la vida en la calle, una mayor igualdad social recubierta de desigualdades económicas. La pobreza visible no niebla la humildad de la gente, su estima por la tierra y sus frutos. Extensiones inmensas de viñedos  revelan el paraíso soñado por Baco.

Mucho podría decir sobre las montañas y paisajes pero mis pocas palabras se dirigen especialmente a su río:

Andando anda el sendero por sus valles y un río bravo de chocolate baña sus lomas rocosas. Risueñas olas que se despiertan bruscamente para amansarse en un embalse de aguas claras. Olas reversibles en una doble dirección, de inicio a fin y de fin a inicio. Así nos atrevimos a saborearte, olerte, mirarte, conocerte, sin pensar en los pesares y enfrentándonos a tus cambios de humor. Pero valió la pena ver como vos rio reiste al ver que nuestras balsas llenas de satisfacción llegaban sanas y salvas a tierra fierme.