jueves, 2 de octubre de 2014

Escritos propios

FUSIÖN

No puedo verte,tocarte, olerte.
Me miras y me deshielo, tocame lento pero sin miedo.
Recorreme con tu aliento, sopla fuerte hasta harcernos viento.
Abrazame fuerte hasta entrar en tu sueño, fundamosnos en el fuego.
Somos dos elementos sambando en este mundo sin tiempo.



SIN SENTIDOS

Cual fue el ultimo beso que olimos?
cual fue el ultimo escalofrio que saboreamos?
cual fue la ultima caricia que respiramos?
cual fue el ultimo susurro que vimos?
cual fue el ultimo latido que tocamos?
cual será el ultimo abrazo que escuchemos?
Mis sentidos se alteran contigo. 




NAUFRAGIO ANCLADOS

Teniendote aún sin tenerte naufragamos en un barco amarrado.
Viendote sin verte exploramos tierras nuevas en la confusión del alba.
Penumbra seductora que desconcierta los sentidos.
Susurro silencioso de un soneto indefenso.
Reflejo oscilante de una noche esperada.

Estallido glorioso anuncia el fin del temporal.







Camino a casa

Dos aviones, tres países y por fin en la que se siente mi casa sin elegirlo. Es extraño llegar después de un año de diaspora. Los sentidos se intensifican y ves con ojos de turista al que dicen ser tu país de origen.

Ante mi vista se extiende paisaje seco de la meseta central en verano, las montañas bajas a lo lejos. Un aeropuerto, una estación de metro, una estación de tren. Esperando horas en un asiento. Leyendo, escuchando en la gente mi antiguo acento. Un bocadillo de tomate y jamón serrano...una explosión para los sentidos y una multitud de recuerdos.

Un sentimiento de añoranza por lo que dejas atrás y por lo que estás por reencontrar. Horas imaginando los abrazos, las charlas, las sonrisas o las lágrimas de alegría.
Aunque estoy en un lugar conocido todo asemeja nuevo; la gente, la forma de hablar, el orden, la amabilidad de los dependientes, la confianza al dejar cuidando a alguien de tu maleta...Un sin fin de emociones y reflexiones.

Y no puede faltar el ansia por comer la comida de mamá y volver a ver mi mar!

Cruzando los Andes

Paseo por el port nou- Barcelona
Antic teatre


Montañas de Asturias
Playa de Asturias



La paella familiar
Una mariscada

viernes, 28 de marzo de 2014

Camino a Mendoza

Mendoza (6 a 8 de febrero 2014)

Al cruzar los Andes un país inexplorado se extiende; parece un territorio semejante poblado por una cultura diferente. Un cambio de acento, de moneda y de valor social.

Otra vez se siente la vida en la calle, una mayor igualdad social recubierta de desigualdades económicas. La pobreza visible no niebla la humildad de la gente, su estima por la tierra y sus frutos. Extensiones inmensas de viñedos  revelan el paraíso soñado por Baco.

Mucho podría decir sobre las montañas y paisajes pero mis pocas palabras se dirigen especialmente a su río:

Andando anda el sendero por sus valles y un río bravo de chocolate baña sus lomas rocosas. Risueñas olas que se despiertan bruscamente para amansarse en un embalse de aguas claras. Olas reversibles en una doble dirección, de inicio a fin y de fin a inicio. Así nos atrevimos a saborearte, olerte, mirarte, conocerte, sin pensar en los pesares y enfrentándonos a tus cambios de humor. Pero valió la pena ver como vos rio reiste al ver que nuestras balsas llenas de satisfacción llegaban sanas y salvas a tierra fierme.







martes, 4 de febrero de 2014

Camino a una nueva maceta

Un año nuevo en un nuevo continente llama a nuevas vivencias, a renovaciones de aires.

¡Cómo se marchita uno en la misma maceta! Como crece y le desbordan las raíces hasta que no puede crecer más y se queda en menos de lo que podría ser. Ese es mi necesidad oculta que cada cierto tiempo se hace notar para ser atendida y cambiar así de maceta. Hay personas que se plantaron en buena tierra o en una maceta suficientemente grande. Yo sigo buscando la mía.

¿En qué momento poco se queda corto y nada es mucho?. Un día me decían "oh llevas tres meses, que poquito" y ahora que es medio año cambiaron los comentarios a "¡ah ya llevas harto tiempo!"

Y todo unido dio como fruto el cambio. 

Cambio en el trabajo, cerrando el curso, pero también de residencia. Un cambio de casa fija a una rodante durante unas semanas. Seré como un caracol recorriendo paísa-gentes nuevos. ¿Cuáles serán mis ideas al volver? ¿Qué haré o dejaré de hacer? Incertidumbre buscada, nada de certezas a la vista. Desconexión de lo seguro en búsqueda de lo desconocido. Argentina y Uruguay me esperan! 

De momento os dejo con una pincelada de otros paisajes de Chile:


Totoralillo

Valle del Elqui


La Serena
Embalse Cajón del Maipo

lunes, 11 de noviembre de 2013

Camino al reencuentro

Fffffffffffffffffff el sonido del tiempo volando. Y así ha sido. Dos meses desde la última entrada y alguien ya comentaba que estaba esperando mi próxima entrada o preguntaba si me había olvidado del blog. Efectivamente me había olvidado de mi promesa de escribir mes a mes, aventura a aventura. Pero resulta que los últimos escritos en la libreta que me acompaña tienen un aire privado y poco emocionante para un blog. Significa eso que quizás ha sido un tiempo de introspección, de reencuentro de mi misma en otro país.

Como no estoy muy filosófica voy a hacer más bien un resumen fotográfico de los últimos viajes.

- Un fin de semana en una casita en la ladera del mar donde viví el primer contacto con el Pacífico.



- Excursiones a la montaña cercana a Santiago.















- Turismo por los parques de la ciudad. Vistas panorámicas y artítiscas.


- Vuelta a mi pueblo de acogida Putaendo, para hablar de las mujeres y conectar con la energía femenina. Visita a un granja educativa, allí salude a mis amigas llamas (por fin pude decir: hola k ase?).


- Ruta al Sur. Inmersión en unos paisajes al estilo alemán o suizo, con toques de bosques de Galicia, lagunas de León, Sierra Nevada desde Granada y el Teide desde Gran Canarias.








   

En definitiva un reencuentro con la naturaleza y sus hermosas expresiones.

Hasta la próxima!

sábado, 21 de septiembre de 2013

Camino a la primavera

Parece que huele a revolución... a evolución de las cosas, de las hojas, de las sombras, dejando paso a la luz, al brote y al crecimiento.

Nuevos despertares de emociones; sensaciones a "flor de piel". No ha estallado todavía pero la primavera se siente próxima. Se acerca lo esperado de cada año nuevo y lo inesperado de un nuevo año. Nuevos colores, sabores, olores e impresiones. Calidez y aromas afrutados.

No sigo el camino pero siento el suelo a mis pies y un poco por delante, bibrando por la expectación.
Se me asemeja una primavera repetida, quizás por ser la segunda en este lapso de tiempo o más bien lapsus en el tiempo. Un "dejà vu" en un mundo paralelo. ¿Será una primavera distinta con aires familiares?

Y las preguntas revolotean: ¿será que he cambiado y a veces recurro al pasado para recordarme en un tiempo?¿Dejaré de ver el pasado repetitivo en busca de un futuro fantaseado?

De alguna manera espero una primavera mejor, que no sucumba a la espera de la fruta por madurar. Que resista a la visión del invierno que está por llegar y disfrute de todas sus formas y expresiones.

A la vera de la primera y única primavera.

martes, 3 de septiembre de 2013

Camino a Valparaíso

Mañana (17 de agosto) harán cuatro semanas de mi llegada y que mejor que celebrarlo mirando al Pacífico. Después del trayecto, lento pero apresurado, de salida de la urbe he llegado a Valparaíso. Al salir de la estación he colapsado con un divertido caos. Calles ruidosas y muchedumbre acinada en torno a un mercado de fruta y verdura. Por una calle lateral las cajas se amontonan y los vendedores descansan sentados en la acera. Pasando una cortina de humo aparece un paseo de palmeras que me lleva al centro neurálgico de la ciudad.
En el camino me siento un poco nerviosa por mi pinta de turista esperando en semáforos invisibles y pasos de cebra inexistentes. Algún que otro piropeo y mirada curiosa.

Por fin llego a una plaza llena de turistas, remedio para la enfermedad fotográfica. Con cámara en mano subo y bajo cerros a todotrapo, bien sea caminando o con ayuda de un funicular (llamado ascensor).

Desde lo alto de uno de ellos se extiende una terraza a la ciudad, allí observo sus casas de colores y un amplio puerto aduanero que da la bienvenida al mar. Un ruido incesante de motores y algún ladrido de perro me acompaña a lo largo de la mañana. 

La tarde se presenta tranquila con recetas de cocina y guerras de manjar adolescente.